ENTREVISTAS
Entrevista a Vicente Barros, director de “Perdida Hija de Perra"
Por Colectivo Miope
21 de octubre de 2011

Las propuestas narrativas que expresan con desenfado una cierta disidencia suelen portar códigos propios y una lógica recargada en sí misma no fácil de absorber. A veces no me queda claro si estas manifestaciones fílmicas están hechas solo para expresar vomitivamente, sin detenerse en la comprensión del receptor al cual van dirigidas (el ciudadano medio / “la sociedad”), o si finalmente están hechas para su propio nicho, algo así como un refuerzo identitario. De cualquier manera la propia composición discursiva, consciente o no, siempre evacua sendos flujos visuales y sonoros que con rodeo y todo, están organizados finalmente en base a principios comunes a cualquier propuesta audiovisual: plano, montaje y una atmósfera con coherencia propia. Con la idea de adentrarme directamente y sin filtro en algo de este proceso me acerque primero a la/él protagonista de éste corto:

 “…Aborrezco enormemente que traten de buscar el humano detrás de la perra, lo encuentro realmente aberrante y de noticiero del Kike Morandé (…) Gracias al universo me han rodeado personas que están m´ss entendidas con la disidencia y la temática política del género y no me realizan preguntas de tv, sino que mas al hueso con respecto a mi escena inmunda…”

Solo esto pude extraer directamente de Hija de Perra (protagonista de éste corto documental) en un afán personal por profundizar sobre las impresiones desde un hipotético fascinante discurso de un personaje con considerables grietas internas, y tal vez mucho que desarrollar, pues carece de la retórica mañosa del escriba habitual. No importa. Claramente las nociones de lo femenino/masculino no son sencillas de incorporar desde la vereda del análisis llano e ingenuo. Y vaya que si. Solo ahora se puede dimensionar lo mucho que uno está sumergido en la  básica normalidad y la imagen del género humano convencional. Hay una lógica paralela que se abre paso y escudriña en no dar por hecho lo evidente, aunque desafortunadamente tampoco intenta transmitirlo con flexibilidad.

Independiente de la propuesta o la postura política de una determinada forma narrativa, siento que todo proceso, documental en éste caso, carga con una sabrosa capa bullente al margen del encuadre. Carga con toda una zona en bruto no expresada que se suelen quedar en las disquisiciones previas o posteriores al proyecto mismo, todo aquello que no está en la pantalla y que puede complementar aspectos de la realización misma. Con Perdida Hija de Perra hay toda una zona interesante de indagación sobre el género, sobre la disidencia sexual, sobre el espectáculo, la falsedad de cada uno y la explotación en todo su esplendor. Pero no es fácil entrar en una particular mirada sobre el mundo y las máscaras que al parecer todos poseemos, actuemos o no.

En base a esto, Vicente Barros coopera bastante más y comparte su alucinante proceso creativo materializando en letras desde su la propia experiencia como joven director.

1. FORMALIDAD
En el marco de una escuela, incluso de cine, uno puede asumir como evidente que el cuerpo docente va a exigir una lógica, un orden, una cierta seriedad más allá del tema. ¿Qué elementos formales fueron exigidos en la escuela para dar con un corto con valor documental y que no se desmadrara tal vez por lo chacotero a simple vista de lo indagado? Digo esto pues, mal que mal, cualquier propuesta audiovisual exige tiempo y recursos.

La verdad es que la Escuela (de Cine) siempre fue comprensiva respecto al formato en el que estábamos trabajando. Nuestros profesores guías entendieron que el documental tenia mucho de contestatario, tanto por su tema como por su forma, y que  empujaría los limites de esa tonta y estricta delimitación de ficción y documental. Lo que tu calificas de chacotero y desmadrado es justamente el estilo formal del documental, responde a una forma viceral de hacer cine donde lo importante es justamente la informalidad de la actividad. Esta “forma” la sacamos de un cine que admiro y quiero bastante: el trash de los 70 y el gore de los 80, que son cines muy lúdicos y amorosos (no en su contenido, que no tiene nada de amoroso, sino en su amor por la actividad misma de hacer cine). Obviamente esto al ser producido dentro de una escuela de cine trajo comentarios positivos y varios comentarios negativos de personas que querían o esperaban ver una mayor formalidad.

2. EL PERSONAJE
Uno tiende a creer en un principio, que todo en HDP es show, pero sin duda afloran algunos momentos de pudor en el corto de parte de ella. Cuéntame con que nivel de detalle elaboraron lo que se iba a grabar y como se lo plantearon a HDP. ¿Puso condiciones, restricciones, algún acuerdo de caballeros respecto a un cierto limite? Incluso cuando HDP se desprende del personaje parece aflorar de todas formas un histrionismo latente ¿Fue esto un tratamiento o el personaje evacuaba libremente su rol sin poder encausarlo?

Es bien interesante esta pregunta porque justamente por ahí se escapa el lado mas documental de Perdida Hija de Perra. Nosotros estábamos trabajando con un personaje completamente ficticio y asumimos también la historia del documental como una puesta en escena. No te puedo mencionar los límites de esa puesta en escena porque se acabaría un poco la magia, lo que si te puedo decir es que algunas escenas estaban guionizadas, con el fin de encauzar al personaje como tal, y otras escenas estaban creadas para que el actor detrás del personaje también resaltara. Tratamos de romper un poco a ese personaje que en muchas ocasiones se ve inexpugnable, poniéndolo en situaciones que incomodaban o presionaban al actor asi como también grabándolo mucho rato y poniéndolo en situaciones cotidianas para que el personaje detrás de Hija de Perra se insinuara. La verdad es que todo se dio de forma bastante natural e Hija de Perra siempre estuvo de acuerdo con la impronta que queríamos otorgarle al documental.

3. LO COMPLEJO
El documental parece fluir sin dar tiempo de respiro y sin uno poder reparar en tecnicismos: simplemente fluye aceitósamente. De hecho se me hizo demasiado corto. Quería ver más. ¿Fue tan liviano el proceso de pre-producción, grabación y/o edición? Cualquier ejercicio o trabajo audiovisual por lo general tiene cierta carga de tensión por cumplir o ir quemando objetivos ¿Hubo alguna dificultad convencional que se haya suscitado en la realización misma? Incluso la gente en la calle se tomó con espanto-humor la presencia del personaje ¿Fue tan así de light?

Para nada!!!! Así con muchos signos de exclamación. Este era mi primer trabajo audiovisual y la verdad es que estaba aterrado. Como tenía muy poca experiencia me costó mucho adecuarme a los ritmos de producción y también a los procesos naturales de cambio que viven las obras (sobre todo documentales). Creo que el equipo pensaba que esto de hacer cine era como pintar o esculpir u otro tipo de trabajo artístico, por lo que nos vimos bastante choqueados ante la realidad de las cosas. El documental tuvo muchas formas antes de adoptar ésta, y la verdad ahora que lo veo que algunos años de perspectiva creo que debería haber tenido aún más tiempo de adaptación. Eso si nos ayudó mucho tener referentes muy claros, el jugárnosla por una forma de producción que no abandonamos hasta el final y por supuesto el tener a Hija de Perra al lado que siempre nos dio mucha confianza en que estábamos trabajando con un tremendo personaje. Respecto a la gente en la calle, es verdad que asumen un posición de espanto-humor con Hija de Perra, pero es bien choqueante ver la estela de miradas y comentario que deja a su paso. Es muy violenta la reacción social ante un personaje como ese.

4. FAMILIA
Más allá de toda la nube de humo que expresa HDP en su lógica excesiva y su performance bizarroide, ésta toca en un momento del corto el tema de la familia frontalmente. El abordaje del asunto descoloca un poco, pues uno no sabe si está actuando y realmente da cuenta de una infancia real. Cuéntame de cómo llegaron a la escena de la plaza (donde comen helados) y donde aflora esa intimidad nada de humorística y bastante cruda.

La idea era que existiera un espacio donde se manifestaran mas claramente las posiciones políticas del personaje, que sin duda es uno de los elementos mas importantes de su configuración. Lo mas fácil era quedarse con el dispositivo visual y humorístico, que es lo que más llama la atención de Hija de Perra, pero decidimos darle en esa escena un espacio para que desplegara su discurso, que es bastante más elaborado de lo que se piensa. Creo que el personaje de Hija de Perra nace de una rabia hacia el sistema. Nuestra sociedad suele ser muy agresiva con los homosexuales y sobre todo con los gays que están dispuestos a sacar sus preferencias sexuales de la intimidad al espacio público. Creo que era necesario poner una secuencia de ese tipo, ya que sin ella el documental habría quedado como algo superficial y meramente humorístico-raro. A mi en etapa de montaje nunca me gustó mucho esa secuencia, pero creo que a fin de cuentas le da sentido al documental.

5. PROCESO
En lo personal, más allá de la estampa del personaje y su perfil en muchos momentos derechamente caricaturesco, ¿que cambio percibiste en HDP al final del proceso? ¿Que cambió en ti al conocer un poco mas en profundidad a HDP? Lo pregunto tan majaderamente pues HDP dice cosas bien interesantes que chocan por su contenido y nivel de asertividad respecto a ideas como identidad, el asco, las poses y los disfraces “respetables” pero repugnantes que al parecer todos usamos.

Conocer a Hija de Perra fue interesante ya que me permitió adentrarme en un personaje que exteriorrmente parece plano, como si la máscara y el discurso agresivo lo fuese todo. En el fondo La Perra es una persona súper tierna y dulce, aunque suene sorprendente. Me parece que esa faceta se alcanza a vislumbrar en pequeños fragmentos del documental. Es lindo ver como todos tenemos muchas capas, somos como una cebolla (como dice el nunca bien ponderado burro de Shrek). Lo que quiere decir La Perra es algo muy cierto, en cierta medida todos somos como ella, pero mientras el común de la gente se esfuerza de sobremanera para crear una mascara decente y aceptable ella se esfuerza por todo lo contrario. Es chistoso pero mucha gente (yo incluido) se siente identificada por el personaje, se siente identificada por esa necesidad de generar un personaje, una máscara que te permita vivir en sociedad. Eso nos hace reflexionar sobre algo tremendo, que es la imposibilidad inconciente (o obligada en muchos casos) de mostrarnos como somos, de ser lo que sentimos. Todos somos repugnantes en nuestro cinismo y falsedad, eso es lo que La Perra nos quiere tirar en la cara.

6. PROYECTO
Tú y tu montajista están en algo actualmente, y al parecer no tiene nada que ver con el mundo trash-queer-etc ¿De que va este nuevo proyecto y que explorará?

Claro que si. yo con la Melisa tenemos una larga sociedad creativa. La verdad es que el único trabajo en le que hemos tocado el tema de la disidencia sexual y la estética trash es éste documental, después nos hemos ido en diferentes caminos explorando cosas distintas. Somos jóvenes y la idea es probar la mayor cantidad de cosas posibles. Siempre me ha parecido tonto que cabros veinteañeros hagan una y otra vez lo mismo como si fueran cineastas viejos y hubieran encontrado su estilo. En ese sentido siempre seguiré las enseñanzas de Herzog, mi héroe cinematográfico, que ser cineasta es ser libre y la libertad es poner en imágenes lo que uno siente en el momento. En nuestro nuevo proyecto cambiamos los roles, la Melisa está haciendo dirección y yo la producción y co-guion. Es un documental autobiográfico sobre el trauma y la memoria luego de que su madre sufriera un violento derrame cerebral. Nada que ver con lo que hicimos con La Perra.