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Entrevista a Ignacio Aliaga
 
En plenas celebraciones del día del Patrimonio fílmico conversamos con el Director de la Cineteca Nacional.

 

 
 
Por Antonella Estevez
26 de octubre de 2009
 
 
       
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Hace sólo pocos años atrás la celebración, como la conocemos hoy, era imposible. No teníamos Cineteca Nacional, la Cineteca de la Universidad de Chile todavía no estaba rearmada, recién partía la primera muestra de cine patrimonial que este año se hace en la Universidad Católica. Las cosas han cambiado.
-Sí, por supuesto. El llamado a celebrar este día lo hace la UNESCO desde hace tres años y le encarga a la Federación Internacional de Archivos Fílmicos (FIAF) que lo promueva en el mundo. Los archivos están crecientemente organizando actividades y empieza a valorizarse de esa manera el patrimonio, la memoria, porque efectivamente antes no estábamos suficientemente organizados y, por lo tanto, no se conocía realmente el patrimonio audiovisual.

Cuéntanos del rol de la Cineteca Nacional. ¿Qué es lo que han hecho en estos tres años y qué es lo muchísimo que queda por hacer?
Bueno, estamos iniciando un camino que desafortunadamente en nuestro país se demoró mucho en poder comenzar a realizarse. Nosotros somos la cineteca más joven de América Latina. Es un continente pobre donde generalmente los archivos tienen una muy difícil tarea o gestión pero donde en la mayoría de los países se han organizado desde hace mucho tiempo, algunos muy señeros como la Cinemateca uruguaya o la Filmoteca de la UNAM en México, etc.  La Cineteca, que ya tiene tres años y medio, tiene como misión ser conservadora y difusora del archivo audiovisual chileno. Somos reconocidos por la FIAF como archivo histórico nacional y, en ese sentido, recibimos la tarea por parte del Estado de llevar adelante la tarea de rescate, preservación y difusión del patrimonio audiovisual. A partir de allí hemos diseñado estrategias de desarrollo. Una de ellas es la difusión, muy amplia. Estamos haciendo itinerancias en todo Chile, hemos organizado una muestra de películas chilenas del recuerdo y otras con los clásicos del ’60 y ’70 en acuerdo con los realizadores. Ya hay 15 comunas de Santiago que están desarrollando muestras en sus barrios y están también llegando a regiones; más de la mitad de ellas ya tiene en su poder esta muestra a través de los Consejos Regionales de Cultura y salas culturales, por lo tanto esa ya es una muy buena celebración que se está haciendo más allá de los muros de la Cineteca. Hay mucho que hacer en todo lo que tiene que ver con el acervo patrimonial. Nosotros hemos estado desde un comienzo recogiendo materiales, hicimos campañas, recibimos más de mil rollitos de películas amateur, hemos estado recibiendo colecciones fílmicas. Ya hay varios cineastas que tienen su producción completa en la Cineteca. Recientemente Gonzalo Justiniano nos entregó todas sus obras y ya lo había hecho un poco antes Gustavo Graef Merino y así… Hemos estado componiendo un fondo internacional con donaciones y aportes de entidades extranjeras y nacionales. Acabamos de recibir una donación muy importante de Mosfilm, que es el organismo de cine ruso. Hicimos un convenio con ellos para recibir la cinematografía rusa reciente.  Hace poco repatriamos materiales de Cuba y estamos en una gestión similar con Argentina. Nuestra tarea es bastante amplia, muy diversa y llena de detalles, porque cada material hay que revisarlo, empezar a levantar su catalogación, procesarlo técnicamente para poder conservarlo adecuadamente y, en lo posible, difundirlo. Son varias tareas que se hacen con cada uno de los materiales. Como ejemplo, una de las películas insignes del último trabajo que hemos hecho, Largo viaje, la familia había perdido los negativos y por lo tanto la película estaba en riesgo total de pérdida. Sólo quedaba una copia que se había hecho en el Ministerio de Educación a mitad de los ’90, entonces lo que tuvimos que hacer fue hacer un duplicado, un nuevo negativo, y a partir de eso tirar copias, guardando una nueva para que durara muchísimo tiempo, tenemos una para difundir y además digitalizamos para poder ampliar su difusión, es decir, ese es el trabajo más completo.

O sea, uno primero rescata, después restaura, luego preserva y después difunde. Ahora en ese caso hay que decir que en estos años se han hecho cosas bien interesantes para rescatar el patrimonio del cine de los ’60. Largo Viaje es una película del ’67 de Patricio Kaulen, también se hicieron restauraciones de los tres grandes pilares  del Nuevo Cine Chileno: Tres tristes tigres, Valparaíso mi amor y El Chacal de Nahueltoro. Pero ¿qué pasa antes de esa fecha?
-Sí, nosotros estamos realizando una investigación permanente. Tenemos luces verdes, rojas y amarillas encendidas permanentemente porque es la manera de estar alerta. Hay títulos que en el repertorio de la filmografía chilena aparecen como desaparecidos y de pronto te encuentras con que aparecen. La otra vez nos enteramos que los negativos de Los testigos de de Charles Elsesser -que estaba absolutamente desaparecida -y aparecieron de pronto.  En esta muestra patrimonial que vamos a hacer con motivo del día mundial, vamos a presentar-por primera vez en público- Acta general de Chile que filmó Miguel Littin clandestinamente en Chile en 1986, una producción de ICAIC. Y así, siempre aparecen obras y es parte de la tarea permanente. Nosotros hemos estado levantando el repertorio de las películas chilenas para determinar allí cuál es la situación real de cada una, si está o está desaparecida, si está  en otro archivo, etc.

¿Las fuentes en este momento serían normalmente los familiares de los realizadores o archivos extranjeros?
-Mire la verdad es que nosotros no descartamos ninguna fuente, siempre utilizamos todas, y por eso es bueno tener un programa que nos esté apoyando, que es la FIAF. Hicimos esta investigación ya en catorce países. Los nexos que hay con los distintos archivos nos van permitiendo contar con el apoyo de ellos para que estén alerta y nos ayuden con una información con la que no contábamos. Por ejemplo, la película El ídolo, que fue dirigida por Pierre Chenal en los años ’50; un francés que estuvo en Chile y en Argentina y dirigió tres películas acá. Él está empezando a ser muy valorado en Francia y, sin embargo, sus películas acá estaban perdidas. De pronto, mientras hacíamos esta investigación, el Archivo de Uruguay nos alertó que tenía una copia de 35 mm. La trajimos, ya está en Chile, y gracias a ese apoyo vamos a iniciar el proceso de duplicado de negativo y copias para que demos por hecho que esa película ha sido rescatada.

Hay que decir que cuando hablamos de rescate de material fílmico pre siglo XXI básicamente estamos hablando de film, en 35, 16 u otros formatos, todos materiales tremendamente s y perecibles.
-Sí, sí. A lo mejor no todos saben pero hasta el año ’47 más o menos el soporte fílmico que se usaba en las películas era el nitrato. Este es un material con muy buena respuesta a la escala de grises, que genera una imagen preciosa, pero que, sin embargo, es altamente inflamable-aquéllos que vieron la película Cinema Paradiso se recordarán del incendio de la caseta- y mucho material se perdió por esa razón. Además era un material que si no estaba conservado en buenas condiciones se degradaba muy profundamente, entonces hasta fines de los ’40 tenía mucho riesgo y muchas películas se perdieron por esa razón. También las películas de color se han estado degradando, especialmente las de los años ’60, y eso trae un problema doble porque, no sólo se trata de salvaguardar físicamente el material, sino además tratar de restituir el color original. Están todos los soportes fílmicos, el 16mm y los anteriores,  9,5 y 8 mm, que también aparecen. Ahí es aún más complejo porque ya las proyectoras, los aparatos técnicos para tratarlos, no se fabrican desde hace muchísimo tiempo y eso  trae nuevos problemas. Incluso hoy en día cuesta comprar un reproductor de VHS, por ejemplo. El U-Matic, que era el soporte más profesional de los años ’8, ya no se fabrica más. Ahora estamos empezando un plan de salvaguarda de eso para conservarlos en digital y así seguir tratando de cuidarlo.

Y ¿Cómo se organiza todo ese material?
-Nosotros hemos dividido el acervo en dos grandes colecciones. A la primera la llamo la “filmografía chilena”-que es lo que tú tienes en cinechile.cl- que son las películas filmadas por un director, una obra artística de más o menos calidad, pero que tiene una autoría, ya sean cortos, medios o largos en cualquier género. Lo segundo son los documentos o registros que constituyen, desde el punto de vista historiográfico, la fuente más relevante de estudio de la historia de un país. A veces son registros de cámara, noticieros,  o pequeños documentos que sólo han tenido la pretensión de registrar un hecho histórico, ya sea de carácter público o familiar.

O sea, la primera comunión de la niña de una familia en 1950, eso es un documento.
-Claro. Por ejemplo, la señora Hilda López nos entregó una película del año ’29 en 9,5 mm, es decir, un formato desaparecido, que en Francia logramos que se traspasase a digital y Luis Horta hizo una experiencia en México con apoyo del Fondo Audiovisual  para transferirlo a 35 mm. Esa película ahora está súper guardada y protegida y es posible conocerla. No es más que la familia de ella-ella aparece niñita- viviendo en Recoleta de ese tiempo y luego se ve un paisaje campestre de su familia. Nada más que eso, pero muy importante como eso porque si alguien quiere hacer una investigación respecto a cómo ha ido evolucionando urbanamente Santiago puede allí encontrar una información muy relevante. Es un dato histórico más bien social, ves allí la emergencia de una clase media que empieza a tener autos y por lo tanto empieza a salir a paseos campestres. Entonces desde el punto de vista social es muy importante ese documento.

 ¿Todavía está el llamado abierto de la Cineteca Nacional a recibir materiales?
-Siempre permanece abierto el llamado y la cooperación. Nosotros hemos estado colaborando en algunas actividades con la Cineteca de la Universidad de Chile, se le han pasado materiales a Pedro Chaskel para que también lleguen allí. Estamos colaborando ahora con el DUOC de Valparaíso  para la instalación de una cineteca regional en esa ciudad, cuestión que nos parece muy relevante, ojalá tengamos varias en un corto período en varias regiones del país para que, entre todos, recojamos más rápidamente. La idea es que, dado que durante mucho tiempo no hubo acción pública al respecto, está siempre el llamado y la invitación. Estamos recibiendo muchos apoyos. Ahora gente de la carrera de Audiovisual del INCA-CEA estuvo haciendo con nosotros unos experimentos para hacer transfer acá de material 8 mm y ya logramos buenos resultados entonces pronto vamos a poder conocer más materiales. De hecho en Valdivia recién mostré un material muy interesante que nos llegó en 8 mm que es el poeta Óscar Castro de Rancagua con el grupo de amigos poetas que se hacían llamar los inútiles, de los cuales no había imágenes.

Son tiempos emocionantes para la memoria y por eso estamos celebrando  a partir del lunes pasado porque partió un trabajo en conjunto entre la Cineteca de la Universidad de Chile, la Cineteca Nacional y la Universidad Católica donde se están mostrando trabajos en el Centro de Extensión de ésta. La Cineteca Nacional también tiene su celebración propia así que estamos rodeados, podemos ver mucho cine patrimonial esta semana.
-Así es. Nosotros elaboramos una muestra que se puede ver como complementaria a las acciones que está haciendo la Católica y la Chile. Nosotros estamos mostrando también lo que ha ido configurando el archivo nacional. Así que el martes presentamos a las 20:30 hrs. dos trabajos que son bastante interesantes de conocer. El primero es el documental 4 de septiembre 1970 de Fernando Balmaceda, como una muestra de la colección completa de los documentales de Balmaceda que está depositada en la Cineteca y que estamos estudiando. Este documental es interesante porque esté hecho la noche en que triunfa en las urnas Salvador Allende. Y vamos a presentar Acta general de Chile, que ya comentábamos, de Miguel Littin, que el año 1986 estuvo en Chile filmando con el apoyo de ICAIC y otras entidades clandestinamente. Es muy interesante porque es un ejercicio de memoria de aquellas cosas que algunos podíamos conocer de manera más subterránea. El resto de la programación está mostrando actividades de distinto tipo. Por ejemplo, vamos a mostrar La escala de Aldo Francia como parte de la colección completa que la familia depositó con nosotros. Está también La voz de Gustavo Graef Merino, una película que hizo en Alemania, como parte también de la colección que él nos entregó. Vamos a mostrar de Justiniano Amnesia, una película reencontrada que es San Pedro de Atacama, de Jorge di Lauro y Nieves Yankovic, una película de Raúl Ruiz que se llama Las soledades, que es de 22 minutos, filmada en Chiloé, muy curiosa y que podríamos decir que es como el antecedente de La recta provincia. Vamos a presentar también algunos documentos importantes como Terremoto de Chillán del año ’39 y un trabajo de alumnos de periodismo de la Católica del año ’74 que se llama El trole que nos pasó Arturo Navarro. Vamos a presentar parte de la colección que nos donó Mosfilm, parte de lo que llamamos el fondo internacional, con El espejo, una copia nueva de (Andrei) Tarkovsky, que es copia de la restauración que hicieron ellos de la película. Es maravilloso verla sin una raya…

Es reencontrarse con un clásico y además verla en pantalla grande, porque la hemos visto pero en video o DVD. Ahora está la posibilidad de ir a verla a la estupenda sala que tiene la Cineteca Nacional en el Centro Cultural Palacio La Moneda.
-Vamos a mostrar El acorazado Potemkin con la banda de sonido grabada por la Orquesta Sinfónica Juvenil, a 18 cuadros, en una versión restaurada por los alemanes hace poco. Es maravilloso también porque se mantiene el clásico tal como lo concibió (Sergei) Eisenstein. Hay muestras de otras donaciones como por ejemplo Whisky y Primavera, verano, otoño, invierno…y primaverade MC Films, una distribuidora chilena. Ambas películas fantásticas. También hay una copia nueva de La luna en el espejo, que está hecha bajo la supervisión de Silvio Caiozzi. Es una copia extraordinaria. A los que la vieron en su tiempo se las recomiendo y, a los que no, que la vayan a ver porque realmente se van a encontrar con algo muy excepcional.  Además estará la película Hollywood es así de Jorge Délano, que se restauró, y El regalo también para los adultos mayores, más bien. Es una muestra bien amplia y te agregaba yo la muestra de cine chileno itinerante que está recorriendo la Región Metropolitana y varias regiones. También Valparaíso, mi amor, que fue restaurada y es parte de la colección, está dándose como inauguración de la celebración que la Cinemateca Nacional de Ecuador está realizando del patrimonio. Es un honor para todos nosotros que ellos hayan escogido esta película y para nosotros como Cineteca haber podido colaborar con ello.

Entonces hay muchísimo que ver, les recomiendo que visiten la página de la cineteca nacional, en www.ccplm.cl , para que conozcan todas las actividades relacionadas con este Día del Patrimonio Audiovisual que tiene actividades hasta el 1 de noviembre.
-Para terminar quisiera recordar el mensaje de la FIAF que es “no bote la película”, porque si llegan a nuestros archivos podrá ser conservada para siempre.

 

 
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