1921-1930
1921: Pedro Sienna debuta como director con la película Los Payasos se van, filme basado en una exitosa obra teatral de Hugo Donoso. La fotografía está a cargo de Salvador Giambastiani, quien abandona el rodaje en la mitad de su planificación debido a una enfermedad que sufre. Posteriormente fallece, causando un hondo pesar dentro del ámbito cinematográfico nacional, debido a su estatura y maestría con la que se había desempeñado. Se estrenan este año dos películas más: Don Quipanza y Sancho Jote y Esposas certificadas, esta última, el primer largometraje de José Bohr. La revista La Semana Cinematográfica anuncia que este año se estrenaron en los cines chilenos 891 películas, cifra que demuestra el alcance popular del nuevo arte. Alfredo Serey rueda La transmisión del mando presidencial, corto que se anticipa a la animación, aunque sólo muestra carteles dibujados que se van sucediendo y que muestran el traspaso del poder de Juan Luis Sanfuentes a Arturo Alessandri.
1922: Pedro Sienna busca aumentar su popularidad con el documental El empuje de una raza. La película realiza un recorrido por diferentes lugares de Chile, de norte a sur y finalmente busca vanagloriar los dos años de gobierno de Arturo Alessandri. La película es un gran fracaso de taquilla.
1923: Este año se estrenan alrededor de 10 largometrajes de ficción. Se va estableciendo la productora Andes Films como una de las más importantes. Ellos producen este año la película El Monje dirigida por Alberto Santana (uno de los realizadores y argumentistas más prolíficos del cine chileno, trabajó en Perú y Ecuador, donde se convirtió en uno de los precursores de esos cines). El Monje tendrá gran fracaso llevando casi a la quiebra a la productora Andes Films.
1924: Se repite prácticamente la cantidad de películas estrenadas el año anterior. Pero hay un hito: Un grito en el mar de Pedro Sienna. Basada en la obra teatral "El Espía", es una película centrada en un traicionado teniente de la armada. Esta super producción bate todos los récords de taquilla, sitúa a Sienna como la figura más importante del cine chileno y es la primera película chilena que obtiene un premio internacional, la medalla de Oro y Diploma de Honor en la Exposición Internacional de La Paz, Bolivia en 1925. La película también se incluye en la Historia Ilustrada del Cine editada en Francia. Otro suceso importante es la película de Nicanor de la Sotta llamada Golondrina. Es la adaptación de una obra que el mismo de la Sotta escribió. En ella actúa, dirige y realiza el argumento y se convierte en una de las películas más exitosas de todos los tiempos. El documental también vive un hito. El director Carlos Pellegrín filma La muerte de Luis Emilio Recabarren. Registro tras minutos de su muerte, y luego el tumultuoso funeral del dirigente sindical y fundador en 1912 del Partido Obrero Socialista (luego, Partido Comunista de Chile), tras su suicidio el 19 de diciembre de 1924. El director vive cerca del lugar del suceso y al escuchar los disparos consigue llegar a casa de Recabarren con su camarógrafo y filmar así el cuerpo sin vida del reconocido dirigente. La película pertenecía al PC chileno, pero se perdió con el paso del tiempo. En la década de los 70 se encuentra en Alemania y se restaura. Se exhibe para la apertura de la Cineteca Nacional en el Centro Cultural Palacio La Moneda, el 7 de marzo de 2006, bajo el título de Funerales de Recabarren. Se estrena la película Agua de vertiente, dirigida por Antonio Acevedo. Su importancia radica en que exhibe el primer desnudo femenino en la historia del cine chileno. Se filma la primera película animada del cine chileno a cargo de Carlos Borcosque: Vida y milagro de Don Fausto, personaje de la tira cómica del diario El Mercurio.
1925: La década más prolífica de la etapa muda. Se estrenan 16 largometrajes, la cifra más grande de todo el período y que sólo es superada en 2008. La película más importante es sin duda El Húsar de la Muerte, de Pedro Sienna quien vuelve a interpretar a Manuel Rodríguez. Es la película más exitosa y trascendental del período, así como una de las pocas que han podido ser rescatada de forma íntegra. Sólo la llegada del cine sonoro hizo que fuera saliendo de los cines a fines de los años 20. Fue redescubierta en los años 40, en donde se le realizaron nuevos intertítulos y en los años sesenta fue restaurada por la Universidad de Chile, remontándose bajo la tutela de Pedro Sienna, reponiendo los intertitulos originales y el final que había sido removido en el anterior rescate. Otro filme rescatable es Canta y no llores, Corazón (o el precio de una honra) de Juan Pérez Berrocal, director que demostrará un cierto manejo del melodrama. Esta película se restaura el año 2002. También está Nobleza Araucana, película que habla del despojo de tierras a los mapuches. El blanco está simbolizado en un individuo sin escrúpulos que se salva de la cárcel gracias al cacique Panguilef, quien para no perturbar la paz de la hermana del “huinca” le perdona los atropellos y ultrajes. Carlos Borcosque estrena Martín Rivas, primera adaptación audiovisual del clásico de Blest Gana y la actualiza ambientándola en el siglo XX. La película tiene éxito gracias a sus dos protagonistas: Jorge Infante, gran galán de la época, y Silvia Villalaz, llamada la “Perla White chilena”, quien por entonces era la gran actriz hollywoodense. Borcosque luego partiría en 1927 a Hollywood donde realizará unas cuantas películas para el mercado hispanoparlante. Luego será un destacado director en México y en Argentina. Sólo vuelve a Chile en 1945 a filmar Amarga Verdad.
1926: La producción sigue alta: 13 películas. Pedro Sienna busca reeditar el éxito anterior y estrena La última trasnochada, película que no recibe la excelente recepción de crítica y público que tuvo El Húsar de la Muerte. Además, su figura comienza a perder popularidad al lado del nuevo galán de la época: Alejandro Flores. Este año, el director Alberto Santana (quien no había tenido suerte con sus realizaciones anteriores, todos sonados fracasos) llega a Antofagasta donde se asocia con el periodista Edmundo Fuenzalida y el camarógrafo Arnulfo Valck creando la productora Vita Films. Su idea es convertir Antofagasta en el “Hollywood de Sudamérica”. La primera película de la sociedad es Bajo dos banderas, película ambientada en la Guerra del Pacífico, es un verdadero suceso en la ciudad y en su estreno en Santiago asiste nada menos que el Presidente Carlos Ibáñez del Campo.
1928: Se estrena la película Vergüenza, de Juan Pérez Berrocal. Película que provoca escándalo por su temática: Un minero contrae la sífilis en un burdel, al enterarse de su enfermedad se vuelve loco. Es censurada, pero luego es usada por el Servicio Nacional de Salud para e