Uno de los más prolíficos cineastas del mundo y uno de los más importantes dentro de la historia del cine chileno. Raúl Ruiz cuenta con más de 100 películas a su haber y un reconocimiento mundial que lo ha llevado a trabajar con actores de la talla de Marcello Mastroianni, Catherine Deneuve y John Malkovich.
Llega a Santiago en 1961, con más de un centenar de obras de teatro escritas durante su adolescencia. Tal experiencia hace que facilmente comience a trabajar en distintos proyectos teatrales y audiovisuales.
La notoriedad le llega en 1968 con el estreno de Tres Tristes Tigres, un filme que marcará un estilo siempre apegado a momentos surrealistas y a la búsqueda de un lenguaje popular que explique la esencia del "ser chileno". Militante socialista, durante el gobierno de Salvador Allende, Ruiz realiza documentales y largos de ficción como La Expropiación y Palomita Blanca. Por esos años también se casa con la cineasta Valeria Sarmiento.
Con el golpe de Estado se exilia en Francia, en donde continúa una prolífica carrera. Chile no queda fuera de sus temáticas. Así lo comprueban películas como Diálogo de Exiliados y Las Tres Coronas del Marinero. En 1983, la prestigiosa revista de cine Cahiers du Cinema le dedica un número en su honor, un privilegio que pocas veces la publicación concede a algún reaizador.
Con el regreso de la democracia, Ruiz es reconocido con el Premio Nacional de Arte de la Representación y Audiovisual 1997 y ese mismo año ganó un Oso de Plata en el Festival de Berlín por Genealogía de un crimen. También, periódicamente regresa al país a concretar algunos proyectos. Así realizó filmes como Cofralandes (una monumental obra sobre la chilenidad) y Días de Campo. Posteriormente trabajó para la Televisión Nacional (TVN), para la cual ha produjo las series La Recta Provincia y Litoral. En 2010, obtuvo el galardón de Mejor Director en el Festival de Cine de San Sebastián por la película Misterios de Lisboa, producida con capitales portugueses. Por esta misma película recibió el premio Louis- Delluc, distinción que se entrega en Francia a la mejor película del año.
A fines de 2009, justamente en pleno rodaje de Misterios de Lisboa, le fue diagnosticado un cáncer hepático, en marzo de 2010 fue trasplantado de hígado. El desgaste físico y complicaciones posteriores, lo llevaron a la muerte en París, el 19 de agosto de 2011.