Plácido Martín
/ Intérprete

- 24 de marzo de 1894
Mejillones, Chile

† 9 de agosto de 1967
Santiago, Chile
Actor del cine mudo y sonoro chileno. Su  familia llega a Chile procedente de España, recorre algunas ciudades del norte del país, pero termina por  radicarse durante una larga temporada en Buenos Aires, Argentina. Luego viene el retorno y su establecimiento definitivo en  Chile, pero de ese período previo a su debut en el filme de  Nicanor de la Sotta, Pueblo chico, infierno grande (1925), poco y nada se conoce, así como de sus inicios de barítono en diversas compañías de variedades y zarzuelas. Realiza una gira, y justamente, estando en la ciudad de  Antofagasta con el conjunto de María Blasco, es  contratado por la productora Vita Film para actuar en  la comedia de equívocos, Los cascabeles de Arlequín (1927), de Alberto Santana. Tras esta película Plácido Martín  deja  la compañía para intervenir en las dos siguientes películas de Alberto Santana: Cocaína (1927) y La señal de la cruz (1928). Regresa a Santiago y el director  Jorge Délano (Coke) lo incorpora al elenco de La calle del ensueño (1929), una  de las últimas películas chilenas del cine silente. Se sumerge una vez más  en el anonimato, hasta  que reaparece en  una nueva cinta de Jorge Délano (Coke), esta vez sonora, La chica del crillón  (1941), y luego en la exitosa La amarga verdad (1944), de Carlos Borcosque, donde realiza uno de los mejores papeles de su carrera, según la crítica, destacándose por la sobriedad y fuerza que le imprime a su personaje; opinión que se repite con el melodrama, La casa está vacía de Carlos Schielpper (1945). Se ha convertido entonces en un destacado actor de carácter del cine nacional. Apenas termina de filmar, es requerido por José Bohr, para actuar en la comedia Casamiento por poder (1945), y luego por  Roberto de Ribón, en El padre Pitillo (1946), y Carlos Hugo Christensen en  La dama de la muerte (1946), drama de época, dirigida por uno de tantos realizadores argentinos, que la productora  estatal Chile Films contrata en medio de no poca polémica. Luego viene un  Sueño de amor (1946), de Eugenio de Liguoro, cinta armada alrededor de las condiciones del cantante de boleros Leo Marini, popular en esos años. Meses después es nuevamente llamado por José Bohr para formar parte del reparto de tres películas suyas:  La dama de las  camelias (1947), El amor que pasa (1947) y Mis espuelas de plata (1948). Decide viajar a España para darle un nuevo giro a su carrera, pero antes actúa en  El último galope (1950), de Luis Morales. En la Península no le va del todo bien, de modo que  retorna a Chile, donde abandona por  completo sus actividades artísticas.

(Eliana Jara, extraído del "Diccionario del Cine Iberoamericano"; SGAE, 2011)

Filmografía chilena
Intérprete
17 títulos
Uno que ha sido marino (1951)
Largometraje de ficción
El último galope (1951)
Largometraje de ficción
El paso maldito (1949)
Largometraje de ficción
Mis espuelas de plata (1948)
Largometraje de ficción
El amor que pasa (1947)
Largometraje de ficción
Sueña, mi amor (1946)
Largometraje de ficción
La dama de la muerte (1946)
Largometraje de ficción
El Padre Pitillo (1946)
Largometraje de ficción
La casa está vacía (1945)
Largometraje de ficción
Casamiento por poder (1945)
Largometraje de ficción
Amarga verdad (1945)
Largometraje de ficción
La chica del Crillón (1941)
Largometraje de ficción
La calle del ensueño (1929)
Largometraje de ficción
La señal de la cruz (1928)
Largometraje de ficción
Los cascabeles de Arlequín (1927)
Largometraje de ficción
Cocaína (1927)
Largometraje de ficción
Pueblo Chico… Infierno Grande (1925)
Largometraje de ficción